Estamos acostumbrados a enjuiciar cubriéndonos de una falsa autoridad porque también nos cansamos de tragarnos la lengua [de mirar con odio estático]. Estamos acostumbrados a mirar con desprecio el legado sagrado que protege el más cercano, pero lamer la piel ampulosa del viajero, pues amamos fingir que queremos aprender, y nos convertimos en carroñeros que decidieron perfumar de filantropía la suciedad que tragan. El único sendero que hay para llegar está disfrazado de gris [para no ser profanado], y también el sendero de pestilencia se disfraza para poder llegar a mercados fáciles. Fuimos seleccionados para pelear con honor, pero nos ocultamos en las coladeras y le pagamos la fiesta al villano que nos asalta cuando el sol está distraído, pues sólo conocemos las bases corruptas que nos trajeron a donde estamos, y no sabemos llegar sin arrodillarnos al miedo [sin mutilar nuestro linaje].
Como cada que el tiempo arranca el cabello de los sabios, dejamos que arranquen nuestra verdad con la condición de que nos dejen estar un poco más en el hedor de las coladeras [el desfile de suciedad humana en que nos convertimos], porque no conocemos más.
Después de todo volverás a conectar tus venas de transferencia y revivir con sangre ilegal que estaba caducada antes de que empezaras a mutar tu moral.
Al final, podemos arrastrarnos las veces que sean necesarias de regreso, pues el perdón no tiene que ver con las consecuencias y hay vacunas para todos… pero no todos las conocen.
Como cada que el tiempo arranca el cabello de los sabios, dejamos que arranquen nuestra verdad con la condición de que nos dejen estar un poco más en el hedor de las coladeras [el desfile de suciedad humana en que nos convertimos], porque no conocemos más.
Después de todo volverás a conectar tus venas de transferencia y revivir con sangre ilegal que estaba caducada antes de que empezaras a mutar tu moral.
Al final, podemos arrastrarnos las veces que sean necesarias de regreso, pues el perdón no tiene que ver con las consecuencias y hay vacunas para todos… pero no todos las conocen.